
¿Por qué la mayoría de los calentadores para exteriores se dañan? (Y cómo solucionamos el problema en el nuestro)
Seamos honestos: el exterior es un verdadero infierno para los dispositivos electrónicos. Con la humedad, la sal presente en el aire y los drásticos cambios de temperatura, la mayoría de los calentadores comunes simplemente no pueden resistirlo. Por lo general, se dañan o sufren cortocircuitos después de unas cuantas temporadas, dejándonos con un trozo de metal inútil en el patio. Nos cansamos de eso. Por eso construimos nuestros calentadores infrarrojos, diseñados para resistir las condiciones climáticas extremas.
Qué significa realmente “IP65”
Verás “IP65” en la caja del producto, pero olvida por un momento ese lenguaje técnico. En realidad, significa que hemos creado una especie de “fortaleza” alrededor del elemento calefactor. El “6” indica que el polvo no puede entrar. El “5” significa que, incluso si se dispara un chorro de agua desde cualquier ángulo, el calentador seguirá funcionando sin problemas. Utilizamos juntas resistentes y conexiones selladas para evitar que el agua penetre en los cables. Allí es donde comienza la corrosión, y una vez que eso ocurre, ya no hay vuelta atrás.
La lucha contra la condensación
El verdadero problema es el choque térmico. Imagina un tubo de cuarzo muy caliente chocando contra una pared de niebla fría y húmeda. Es una situación catastrófica. Si una gota de agua cae sobre ese vidrio caliente, puede romper el tubo al instante. Para evitar esto, añadimos protecciones especiales y ajustamos el flujo de aire. De esta manera, se evita que la humedad se acumule alrededor de las conexiones. Es una solución sencilla, pero marca la diferencia entre un calentador que dura un año y uno que dura una década.
El precio a pagar por la resistencia al agua
Soy honesto contigo: hacer algo tan resistente al agua tiene su costo. El dispositivo es un poco más pesado. Y como todo está sellado herméticamente, no se puede abrir fácilmente para revisar su interior. Requiere un poco más de esfuerzo para su mantenimiento. Pero, honestamente, prefiero dedicar diez minutos adicionales al año para su mantenimiento, antes que tener que reemplazar todo el dispositivo porque los circuitos se han oxidado.
Algunos consejos para su instalación
Si quieres que estos calentadores duren, no escatimes en los cables. Utiliza cables adecuados para altas temperaturas. Incluso con un chasis resistente al agua, una conexión deficiente en la caja de conexiones puede causar problemas graves. Y una última cosa: verifica tu disyuntor. Las lámparas infrarrojas generan una corriente eléctrica temporal cuando se encienden. Asegúrate de que tu panel eléctrico pueda soportarla, así no tendrás que ir y venir constantemente a la caja de disyuntores cada vez que quieras calentar el espacio.