
Una sala de sol debe ser un espacio utilizable durante todo el año, y no solo en días soleados. Cuando el clima se vuelve frío, el problema no es solo el frío en sí, sino también el hecho de que pierdes ese espacio. Los calentadores tradicionales hacen que tengas que esperar a que la habitación se caliente, y algunos incluso resecan el ambiente o causan corrientes de aire. El calor por infrarrojos funciona de manera diferente.
Lo importante, desde el punto de vista técnico Hemos diseñado este calentador por infrarrojos para que funcione mediante calor radiante. Calienta de la misma manera que el sol: directamente sobre las personas y las superficies, no en el aire. En su interior, un elemento de fibra de carbono se calienta rápidamente y proporciona un calor constante y uniforme. Puedes sentir comodidad tan pronto como entres, sin necesidad de ventiladores ruidosos ni cambios bruscos de temperatura.
Por qué funciona bien en una sala de sol En una sala de sol, la comodidad debe ser silenciosa y constante. Este calentador eléctrico proporciona calor radiante al instante, así que puedes disfrutar de tu café por la mañana o de tus lecturas por la noche sin tener que abrigarte demasiado. Ayuda a mantener condiciones estables, lo cual es importante cuando hay grandes superficies de vidrio. Además, evita movimientos de aire agresivos que pudieran levantar polvo.
Qué debes tener en cuenta La ubicación es importante. Para lograr una cobertura adecuada, coloca el calentador a al menos 3 pies de distancia de los materiales combustibles, y orienta su luz de modo que el calor se distribuya por toda la zona de estar. La mayoría de las salas de sol funcionan bien con una toma de corriente de 120V, pero si utilizas varios calentadores, es mejor usar un circuito dedicado.
Y no te preocupes: si el calentador por infrarrojos falla durante el primer año, nuestro equipo de atención al cliente se encargará de reemplazarlo de inmediato. Porque la tranquilidad también forma parte de la comodidad.