
Dejen de permitir que el frío arruine las ganancias de su patio
El invierno es un verdadero problema para los espacios al aire libre. Probablemente hayan visto esos grandes calefactores convectores que intentan calentar el aire… Pero es una pérdida de dinero. Tan pronto como sopla el viento, todo ese calor se pierde, dejando a sus clientes temblando y buscando la salida.
Por eso utilizamos calefactores de onda corta infrarroja. En lugar de luchar contra el viento, estos calefactores calientan directamente a las personas y a los muebles. Se trata más bien de crear una zona de calor justo donde se encuentran sus clientes.
Calor que realmente llega hasta ellos
Lo mejor es que funciona al instante. No hay necesidad de esperar a que el sistema se encienda o a que la temperatura del aire cambie poco a poco. En cuanto se presiona el interruptor, ya está caliente. Muy caliente. Para los dueños de restaurantes, esto es crucial: los clientes pueden sentarse en una mesa helada y sentirse cómodos en cuestión de segundos. Nadie quiere quedarse allí, vestido con abrigo, esperando a que termine el “período de calentamiento”.
Configuración adecuada
En un patio, el espacio siempre es limitado, por lo que suele ser mejor usar unidades montadas en la pared. Si las inclinan unos 45 grados, se crea una zona de calor concentrada, sin ocupar ni un centímetro cuadrado de espacio en el suelo.
Un consejo técnico: estos calefactores consumen bastante energía para contrarrestar el frío intenso. Antes de instalarlos, asegúrese de verificar su panel eléctrico. No querrá encontrarse en medio de una noche de alta demanda y que los disyuntores se apaguen debido al exceso de uso.
El objetivo final
Al final, se trata de mantener a las personas sentadas allí. Cuando los clientes tienen frío, beben rápidamente y se van. O peor aún, ni siquiera se molestan en sentarse afuera. Cuando se controla la temperatura, las personas permanecen más tiempo. Piden otra ronda de bebidas o postres que no tenían planeado pedir.
Pero hay que tener cuidado con la ubicación de estos calefactores. La tecnología de onda corta infrarroja es muy precisa… Demasiado precisa. Si un cliente se mueve seis pulgadas hacia la izquierda, podría salir de la zona de calor y volver a sentir frío.
No se puede instalarlos al azar. Hay que planificar su colocación perfectamente según la disposición de los asientos. Si se equivoca en la distancia entre ellos, habrá zonas demasiado calientes y otras demasiado frías… Y eso arruinaría rápidamente la velada de los clientes.