
¿Por qué el calentador del baño necesita tubos de cuarzo a prueba de explosiones?
Colocar un calentador por infrarrojos en la ducha o en el baño es, en esencia, arriesgarse con electricidad y agua. La mayoría de los calentadores convencionales no están diseñados para ello. Para garantizar la seguridad, nos valemos de carcasas con clasificación IP65 y tubos de cuarzo a prueba de explosiones.
Aquí está el motivo por el cual esto es importante.
El factor “explosión”
Imagínense un tubo de cuarzo al rojo vivo. Ahora, imaginen que una sola gota de agua fría cae sobre él. Eso representa un choque térmico. En un calentador barato, el vidrio se rompe inmediatamente. Una vez que eso ocurre, el filamento de tungsteno dentro del tubo entra en contacto con el aire y la humedad… ¡y pop! El calentador deja de funcionar. O peor aún, puede ocurrir una cortocircuitera.
Es aquí donde entran en juego los tubos a prueba de explosiones. Estos tubos están diseñados para soportar esos cambios bruscos de temperatura. Y si uno de ellos se rompe, no se fragmentará en miles de piezas pequeñas que puedan causar daños. Están diseñados para mantenerse enteros o romperse de manera que no representen un peligro.
El equilibrio: evitar que entre agua vs. permitir que salga el calor
La clasificación IP65 es excelente, ya que significa que el dispositivo está bien sellado contra el polvo y las gotas de agua. Pero hay un inconveniente.
Cuando se sella tan bien un calentador, el calor no tiene dónde ir. Se queda atrapado dentro del dispositivo. Si no se eligen los materiales adecuados para el disipador de calor y la carcasa, el dispositivo se sobrecalentará desde adentro. Esto podría causar daños en los cables o hacer que el disyuntor se active cada diez minutos. Es un equilibrio delicado.
Advertencia importante sobre la instalación
No conecten estos calentadores a cualquier circuito, esperando que todo funcione bien. El calentamiento por infrarrojos requiere mucha energía para funcionar de inmediato. Si el diámetro de los cables es demasiado pequeño, habrá caídas de voltaje.
Revise primero su disyuntor. Si reemplaza un calentador antiguo por uno de mayor potencia sin mejorar los cables, está creando un riesgo de incendio en su pared. No vale la pena correr ese riesgo. Tómese cinco minutos para asegurarse de que su sistema eléctrico pueda manejar la carga.