
Cómo lograr una temperatura adecuada en el baño
Elegir un calentador no significa simplemente tomar el que tiene el número más alto indicado en la caja. Si lo haces, solo estarás desperdiciando dinero… o, peor aún, harás que tu baño parezca una sauna.
La clave está en considerar cuánto espacio realmente quieres calentar y cuánto calor pierden las paredes. Nosotros preferimos las lámparas de onda corta infrarroja, ya que no calientan todo el aire de la habitación. En cambio, calientan directamente a usted y a las superficies circundantes. Es mucho más eficiente.
Determinar la potencia adecuada
Debes ajustar la potencia según el tamaño de la habitación.
Si se trata de un baño muy pequeño (menos de 4 m²), una lámpara de 250 W a 400 W suele ser suficiente. Para baños más grandes, de 6 m² a 10 m², necesitarás algo más potente. Puedes optar por una lámpara de alta potencia o por varias lámparas juntas, con una potencia total de entre 800 W y 1200 W.
Pero ten cuidado. Si usas demasiada potencia, podrías dañar la lámpara o el soporte en el que está montada. Si usas poca potencia, habrá zonas frías donde el calor no llegue. Yo suelo calcular las BTU y añadir un 10% adicional, por si acaso la habitación es un poco ventosa.
Por qué es importante el revestimiento del espejo
La mayoría de los tubos de cuarzo desperdician mucho calor al enviarlo hacia atrás. Por eso utilizamos lámparas con revestimiento reflectante. Estas lámparas reenvían toda esa energía hacia adelante, directamente hacia ti. Así, obtienes un calor más intenso sin tener que aumentar la factura de electricidad.
La mayoría de estas lámparas utilizan conectores tipo R7, por lo que cambiarlas es sencillo. Solo hazme un favor: verifica la tensión de la toma antes de conectar todo. Si conectas una lámpara de 230 V a un circuito de 110 V, no sentirás ningún calor.
Las verdaderas contrapartidas
Claro, las lámparas de alta potencia calientan rápidamente. Pero hay un problema: el calor puede resultar demasiado intenso. Si pones una lámpara de 1000 W en un espacio muy pequeño, podrías sentirte incómodo si te encuentras demasiado cerca. Debes encontrar el equilibrio adecuado en cuanto a la altura de instalación, para que el ambiente sea cómodo y no opresivo.
Un último consejo: vigila tus cables. Los sistemas de alta potencia consumen mucha energía. Si tu circuito no está diseñado para soportar esa carga continua, terminarás rompiendo los interruptores todo el tiempo.